viernes, 30 de agosto de 2013

Tantas reformas y el país de cabeza

De nada sirve tener en nuestro poder la más alta tecnología para desarrollar proyectos de diversa naturaleza si no contamos con una base social fuerte. De nada sirven las políticas "innovadoras" que nos proyectaran como un "país de vanguardia" si en nuestro país sufrimos problemas tan básicos como la hambruna ( ¿o no fue una de las principales banderas del gobierno de EPN, la guerra contra el hambre? ) y seguridad.

Lo que de repente olvida la sociedad (o la hacen olvidar) es que el México de hoy no es más que el resultado de las políticas y reformas a las que hemos sido objeto desde hace ya varias décadas, sobre todo en los años 90´s con la entrada del Tratado de Libre Comercio, por ejemplo. También omite recordar que dichas reformas y políticas de apertura comercial (sobre todo) han sido diseñadas e implementadas por el mismo partido que hoy tenemos en el poder.

Este mismo partido es el que hoy pretende hacernos pensar que si las cosas han salido mal en nuestro país fue a causa de una mala administración panista que solamente duró 12 años, y que nada tiene que ver el periodo de más de 70 años en el que estuvieron en la presidencia para que las cosas hayan salido tan mal que hoy sea necesario reformarlas e incluso reivindicarlas según la voluntad de personajes históricos, mismos que invocan para legitimar las reformas propuestas. 

En la publicación pasada ( http://brropnsnt.blogspot.mx/2013/08/a-falta-de-politizacion-mucho-marketing.html ) , nuestro amigo Paco J. Lemús hacia referencia a la falta de cultura política que tenemos en nuestro país y lo mucho que nos ha costado. Tan claro es esta situación para los detentadores del poder en México (lease esfera política y dueños de medios de comunicación) que es tan sencillo para ellos decidir el mensaje que como mexicanos "debemos" recibir sobre las reformas: no es necesario entenderlas, ni  discutirlas, ni si quiera comprender medianamente de que tratan, lo único que hace falta en México es tener actitud positiva, tanto como un niño corriendo felizmente con las manos llenas de petroleo o como alguien que confía que los premio nobel nos van a sacar de todo el atraso educativo que tenemos.

Así lo hacen notar las grandes campañas publicitarias, llenas de optimismo pero carentes de contenido, que prometen de nueva forma (de la misma que nos prometían cambios hace décadas) mejoras en la vida nacional en diversos ámbitos, desde una mejor educación hasta un recibo de luz menos costoso, pero que muy convenientemente omite el decirnos los comos, los procedimientos, los medios, etc.

En estos mismos anuncios y, por supuesto, en la gran oleada mediática de la que somos objeto todos los días se acusa de manera implícita y en otros de manera directa a la oposición como aquellos culpables de las fallas que han tenido los procesos políticos y económicos tan cuidadosamente diseñados como traje a la medida para México (para ellos nada tiene que ver seguir ciegamente las recomendaciones de la OCDE).

Sin embargo pregunto, ¿cuando ha existido en México una oposición tan férrea que haya detenido alguna reforma o política en las últimas décadas? El tratado de libre comercio se firmo como si nada a pesar del levantamiento del EZLN, el robo mas grande de la historia, el FOBAPROA, se llevó a cabo sin el menor titubeo, la ley ISSSTE pasó a pesar de las movilizaciones, se privatizo TELMEX, las lineas ferroviarias y todo ello sin la menor resistencia del pueblo mexicano entre muchas otras cosas.

De esa misma manera pretenden instalar las actuales propuestas de  reforma en México, sin la consulta popular de la que se supone debería de emanar. Sin embargo, el ciudadano tiene el derecho y la obligación de cuestionar todas las acciones de gobierno. ¿y como no las va a cuestionar si tenemos una reforma en telecomunicaciones que privilegia al monopolio de los medios de comunicación con la instalación de la telebancada, una reforma educativa que suena mas a reforma laboral dirigida expresamente a trabajadores de la educación y que omite cambios estructurales en la SEP, una reforma energética que contempla compartir la renta del petroleo con la iniciativa privada nacional/extranjera pero que no ataca la gran corrupción que se tiene en PEMEX, ni las mafias del poder?

¿otro México es posible?

Por lo tanto, en la zona de tierra caliente en Michoacán, las guardias comunitarias han decidido tomar las riendas de su propio destino y ya casi de plano desconocer a las diversas autoridades tanto estatales como federales. Todo esto a causa de la enorme incompetencia que han mostrado las instituciones para dar solución al gravisimo problema de seguridad publica que se vive en la entidad, pues pocos saben que durante el gobierno de EPN la guerra contra el crimen, la violencia y ejecuciones han alcanzado sus números mas altos y que el gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna, poco o casi nada hace ante la situación.
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=X9S1FMJ6NX8 )

¿Otro Michoacán u otro México es posible? Puede ser, pero definitivamente nunca, jamas será otro sin la participación activa de sus ciudadanos en la vida política nacional.

Sergio AM
@sergioam17


viernes, 23 de agosto de 2013

A falta de politización, mucho marketing


Sólo uno de cada 20 mexicanos conoce cuántos diputados componen al Congreso de la Unión, peor aún, sólo uno de cada 100 sabe que hay 128 legisladores que integran la Cámara de Senadores; lo que da cuenta del bajo nivel de politización de los mexicanos, que sobre todo se conduce a partir de los viejos principios heredados del Estado posrevolucionario.

Un claro ejemplo de ello está en el tema de la reelección, que es rechazada por el 60 por ciento de los mexicanos y apoyada sólo por el diez, como lo ha señalado la última encuesta realizada por Consulta Mitofsky. ¿Podría ser de otra forma cuando hemos crecido con el lema “Sufragio efectivo, no reelección” como principio fundacional de nuestra actualidad?

La formación escolar, que cada vez más se acusa de deficiente si es de orden público, jugó un papel determinante, pues los libros de texto prácticamente redujeron la lucha contra la reelección como el factor detontante de la Revolución Mexicana y por lo que Francisco I Madero se elevó a uno de los más altos nichos del santoral secular mexicano.

Por ello no sorprende que con tan poca información, como ignorar cuántos son los diputados o senadores, ya no se diga, saber quiénes son, los mexicanos se atrevan a dar su negación terminante a esta política que hoy se discute mucho en distintos medios de difusión.

Más allá de las opiniones sesudas o no, acerca de las bondades o daños que puedan causar la reelección o la entrada de capital extranjero en la industria energética, existe un elemento que tiene un carácter altamente ideologizado en las opiniones de los mexicanos, como que la reelección genera dictaduras o que el petróleo es netamente de los mexicanos.

Con ello no se intenta decir que estos principios son farsas o simples frases de pericos, desde luego que tienen elementos tan complejos como una revolución detrás de ellas, pero precisamente debido a que al mexicano promedio sólo se le enseñó la frase dogmática, es que ahora los gobernantes y empresarios que los presionan, buscan por medios igualmente burdos, como comerciales televisivos, cambiar la “opinión pública”.

El desanimo hacia la política no es una característica de las clases bajas o iletradas, como muchos pudieran ya estar pensando, pues de las personas con estudios universitarios, sólo el 13.6 por ciento supo que hay 500 diputados, de éstos mismos, sólo el 2.9 por ciento supo que hay 128 senadores. Claro que mencionar a sus representantes, así como de sus funciones, seguro ya es demasiado.

Con ello, lo que queda claro es que la mayoría de los mexicanos se sienten ajenos a la política y por eso a nadie sorprende que la votación fuerte, si se le puede llamar fuerte a que menos del 60 por ciento de los empadronados ejerza su voto, sea cada seis años, y en muchos casos sin un verdadero conocimiento de los proyectos que hay detrás.

Esta despolitización ha sido otro de los grandes éxitos del neoliberalismo, votar se reduce a conducirse como un consumidor que busca productos que le satisfagan ciertas necesidades, por lo general de corto plazo y en donde se presta poca atención a todos los efectos colaterales que habrán de acompañar una elección determinada.

Eso no quiere decir que el elector no se sienta temeroso ante tanta incertidumbre, y cuando lo que cunde es la incertidumbre, lo mejor es aferrarse a lo que, por lo menos hace un tiempo, era tan firme. Por ello hay que revivir de forma maniquea a los viejos referentes, como ahora hacen tan vulgarmente los defensores de la reforma energética, sobre todo para el tema del petróleo.

Paco J. Lemus 

sábado, 10 de agosto de 2013

53 millones de necesitados... ¿de empleo?


53.1 millones de mexicanos se encuentran en lo que la medición actual considera como pobreza, estos representan el 45.5 por ciento de la población nacional. Para el gobierno federal este parece ser más un problema de gente que no tiene ganas de trabajar que el de un sistema que estructuralmente está negándole oportunidades al grueso de la sociedad.

La titular de la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles Berlanga, al conocer que entre 2010 y 2012 la cantidad de pobres aumentó en medio millón, consideró que ahora sería mejor condicionar el multimillonario apoyo de Oportunidades al trabajo. Seguramente piensa que los pobres están así por no querer trabajar.

Si así fuera, entonces los índices de empleo no estarían apenas por encima del cinco por ciento. Los mexicanos pobres (para no decir los pobres mexicanos) trabajan bastante, prueba de ello es que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala que México es el país donde la gente trabaja más, dos mil 250 horas al año, 500 horas más que el promedio.

Lo insultante es que mientras el promedio de ingresos de los 34 países de la OCDE es superior a los 34 mil dólares anuales, en México en promedio se perciben nueve mil 885 dólares anuales (alrededor de 123 mil pesos), que para Michoacán ya sería una buena lana, cuando el promedio de ingresos anuales es apenas superior a los 60 mil pesos.

Robles Berlanga junto con otros sesudos analistas aseguran que la política más efectiva para combatir la pobreza es el crecimiento económico, pero el neoliberalismo sólo ha demostrado ser un buen antídoto para ese crecimiento; desde 1982, el promedio de crecimiento anual es apenas superior al uno por ciento. 

Entonces por qué insistir con mayor liberalización, llámese inversión extranjera en PEMEX. Pero tienen razón en algo, si Oportunidades está condicionado a la educación de los menores, con becas pauperrimas (pero que de algo sirven), qué sentido tiene ir a la escuela cuando en el plano laboral no existen esperanzas reales de obtener un empleo, por lo menos no en México, entonces Oportunidades es un subsidio para que Estados Unidos reciba trabajadores un poco más capacitados.

Esto es algo que dentro de poco se esgrimirá, pero no como crítica al neoliberalismo, sino como crítica de los empresarios a la política social, crítica que se va a extender a las clases medias, o a quienes se creen parte de ella, para que empiecen a exigir que ya no se den más estos apoyos, pues es tirar dinero a la basura.

Es simplista querer relacionar directamente a la pobreza con el engrosamiento de las filas del crimen organizado, pero si el trabajo está tan abaratado no parece sorprendente que por cuatro salarios mínimos mensuales estén dispuestos a cometer los peores delitos hasta contra quienes parecen objetivos bastante complejos.

Los pobres y los vulnerables

Como si las cifras no fueran ya bastante desoladoras, hay otros 40.1 millones de mexicanos en la tablita, pues se les considera vulnerables y les bastaría un pequeño empujón para pasar a engrosar la lista de los pobres. Considerando que 71.8 millones no cuentan con seguridad social, la enfermedad de algún familiar sería ese empujón.Sumando esos vulnerables, en México ocho de cada diez personas son pobres o están en serio riesgo de serlo.


Francisco Lemus | Publicado en Cambio de Michoacán el 31 de julio de 2013

viernes, 26 de julio de 2013

La cruda realidad... que nunca se fue

A pesar del gran esfuerzo por dar una imagen de la estabilidad que supuestamente reina en el país, regresa la  cruda realidad para convencernos de nueva cuenta que la vida nacional se encuentra en las calles y no en las campañas publicitarias y programas televisivos auspiciados por el gobierno y medios de comunicación. De nada sirve la demagogia, los buenos deseos y los discursos interminables sobre la fortaleza de las instituciones, la calidad moral de los "líderes" que cita "los buenos somos mas que los malos" y el matiz colorido y calmudo que ofertan quienes imponen la visión de las cosas en nuestro país (medios de comunicación) cuando las evidencias se presentan tan crudas y reales que son imposibles ignorarlas, hasta para aquel que mantiene cierta opinión favorable sobre la forma en que se han conducido las cosas.

Hablar de ingobernabilidad y de un Estado fallido es un tema en México que poco se debate y que parece ser evitado a toda costa.¿Que es un Estado fallido? Si bien, a pesar de las enormes criticas (muchas veces infundadas)  a ciertas ideas de la llamada izquierda, es importante recordar que dentro de una economía liberal (como la de México) el Estado se ve restringido en sus funciones, teniendo como responsabilidad fundamental la de proveer un ambiente de seguridad institucional y política  que sea propicia para generar ambientes de negocio favorables; de lo demás se encargan las fuerzas del mercado que con la "mano invisible" de la oferta y la demanda lo regulan todo. Se habla de un Estado fallido cuando el Estado no puede proveer de esta seguridad  a su población, es decir, cuando falla en su objetivo primordial de proteger a sus gobernados. Hablamos que existe ingobernabilidad  cuando un gobierno es incapaz de de mantener simultáneamente su legitimidad y promover el desarrollo socioeconómico.

En nuestro país, muchas son las pruebas de la existencia de ingobernabilidad y Estado fallido. De la primera, se puede observar que se ha traducido en casos aislados que se han convertido en verdaderos problemas para el Estado. Comenzando, por ejemplo, con los hechos violentos ocurridos en San Salvador Atenco en 2001 y 2002, vinculados con el proyecto de un nuevo aeropuerto y en 2006 con la brutal e impune intervención policíaca , pasando por las protestas tras las polémicas elecciones presidenciales del 2 de Julio de 2006 y el contradictorio dictamen del TEPJF, la desobediencia ciudadana provocada por el gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz que tras 180 días culmino con al menos 15 personas muertas y terminando con las actividades ilicitas del narcotráfico, que involucran gigantescos recursos económicos, ocupan de manera estable territorios y dan empleo, operando desde la ilegalidad.

Para ejemplificar al Estado fallido en México, basta con recordar los ya varios casos de levantamiento de grupos de autodefensa civil a lo largo y ancho del país, con pronunciamientos mas agudizados en las regiones de tierra caliente en Michoacán y en la costa de Guerrero (recordemos que la joya turística de México, Acapulco Guerrero, fue declarada la segunda ciudad mas peligrosa del mundo), cuyos territorios se caracterizan por la escasa confianza de la población hacia sus gobernantes, legisladores y miembros del poder judicial y la aparición de territorios consolidados por  movimientos sociales en donde no operan las instituciones formales ni las leyes.

De los grupos de autodefensa, su principal reclamo es claro y contundente: los diferentes tipos de gobierno, sea municipal, estatal y federal, han demostrado plenamente su incompetencia en el cumplimiento de sus funciones e incluso van mas allá en sus acusaciones y no solamente denuncian que la autoridad ha sido ya rebasada por las diversas mafias sino que se encuentran coludidas dentro de ellas diversas esferas del crimen organizado altamente posicionadas: http://www.youtube.com/watch?v=orV2lW0UCbo

Mas oscuro es el panorama cuando los gobiernos estatales y federales no ofrecen verdaderas respuestas al problema mediante la supuesta "fortaleza institucional" que pregonan. Por mucho, se ha podido observar que tanto el gobierno estatal, al menos en el estado de Michoacán, se mantiene solamente al margen de la situación, sin dar mayor solución a los problemas a los que se enfrentan las comunidades quienes, a falta de "gobierno", optan por levantarse en armas.

Por su parte, la sociedad civil en general muestra su descontento y malestar respecto a la situación de forma cada vez mas insistente. Sin embargo, a pesar de que el "activismo de facebook" es importante, se muestra insuficiente como medio de protesta ante el poder avasallador del crimen organizado y la enorme pasividad y displicencia con la que el gobierno lo enfrenta. Por supuesto, la historia indica que el activismo político en México es una actividad peligrosa comenzando por los gobiernos represores característicos de México y mas trágico aun  con el silencio obligado que imponen los grupos del crimen organizado sobre la población.

A pesar de ello, es importante la generación de nuevos lideres que den cause a las demandas de la población, recordando que si bien las marchas no son la manera mas eficiente de dar a conocer una inconformidad, tampoco lo es aplastarse en casa a esperar que los resultados de la estrategia contra el crimen organizado den frutos de la nada, así lo han demostrado ya los grupos de autodefensa.

Saludos desde Michoacán, donde esperamos las cosas cambien pronto.

Sergio AM

@sergioam17











martes, 9 de abril de 2013

Chávez para Latino América... Peña Nieto para México...

"Si proveer educación a las clases mas pobres de nuestro país, alcanzar antes que México la cobertura nacional de salud, diseñar un programa solido y eficiente de infraestructura y vivienda pública al alcance de la población mas marginada del país y que es modelo copiado a nivel internacional, si tenemos cobertura universal en salud publica y redujimos los niveles de marginación y pobreza  y, sobre todo, no entregarnos a los intereses de Washington y su política imperialista nos convierte en un gobierno populista, entonces sí lo somos. Lo que no han comprendido los mexicanos es que en Venezuela tenemos un gran respeto y admiración por su historia, llena de logros ejemplares que nos han inspirado a superarnos como nación. No entendemos porque nos tachan de radicales, socialistas, rojillos, cuando al final de cuentas hemos hecho lo que ustedes nos han dado como ejemplo, una lucha incesante por nuestra libertad, independencia y soberanía.  Hugo Chávez (HC) es para Venezuela y Sudamérica lo que para ustedes fue Lázaro Cárdenas, un gran personaje histórico que ante la enorme injusticia en que vivía su pueblo, expropió el petroleo para dar a nuestra república la oportunidad de tomar las riendas de su propio destino. Si ustedes como mexicanos tienen poca memoria sobre su pasado y deciden olvidar el enorme legado histórico que les ha sido heredado y quieren entregar su libertad a la empresa privada y a los organismos internacionales esta muy bien, nosotros no lo haremos"

Esas fueron las palabras del Secretario de Hacienda del gobierno Venezolano en respuesta a la pregunta de un compañero quien le cuestionaba fuertemente sobre la supuesta demagogia y populismo de las políticas venezolanas de desarrollo, esto en la Facultad de Economía "Vasco de Quiroga" de la UMSNH donde hace algunos años tuve la oportunidad de estudiar.

En realidad, se refería a una de las criticas mas duras que se le formulan a uno de los gobiernos  mas importantes de Latino América de las últimas décadas. Importante no solo por sus marcadas posiciones a contra corriente de Estados Unidos, sino por sus claras convicciones de unificar a la América Latina que hoy conocemos.

La acción política requiere de un discurso y, por supuesto, el de HC no era el preferido dentro de la esfera política internacional debido a la crudeza con la que emprendía su lucha anticapitalista, lo que inmediatamente lo colocaba en la mira del gobierno Estado-Unidense, principal promotor del sistema  económico en el que hoy vivimos. En consecuencia, el gobierno de Chávez fue uno de los mas atacados mediáticamente  pues en la lógica del "American Way of Life" si estas en contra de Estados Unidos estas en contra de la libertad, y si estas en contra de la libertad estas en contra del mundo.

Los ataques mediáticos estaban dirigidos principalmente a crear una imagen del gobierno del ex presidente venezolano como una dictadura militar que se perpetuaba en el poder mediante el uso de la represión, que no ofertaba libertades políticas  y que dañaba a la libertad económica de dicha región. Incluso, tan mala era su reputación que se utilizo como arma electoral por parte de la derecha al vincular al principal candidato de la izquierda institucionalizada en México, AMLO, con el presidente Chávez, lo que le resto votos en los comisios del 2006 y 2012. Desde luego, AMLO trato de desvincularse con Chávez incluso en el lecho de muerte del ex presidente, lo que causo el disgusto de varios de los seguidores del ahora militante de MORENA.

Toda esta maquinaria política de desprestigio, acompañada de una gran campaña mediática (existen pruebas de que la televisión venezolana, por ejemplo, falseaba la información referente a HC a la vez que manipulaba sus discursos) traía como resultado una imagen negativa del gobierno de la república bolivariana.  Por supuesto, en México, un país con poca cultura política, dicha información se percibía sin el mayor cuestionamiento, pues es de todos conocidos el enorme poder que ejercen las televisoras en las consciencias de nuestro país ( http://brropnsnt.blogspot.mx/2012/09/televisa-es-la-rabia-y-nosotros-la-cura.html ).

En tal sentido, el grave rezago cultural, político y participativo de la población mexicana ha traído como consecuencia un país en el que se presta mas atención a las formas que a los fondos. Es mas, se presta mas atención a las "apariencias" de las formas. Muchas fueron las críticas referentes a que el EPN se puso la banda presidencial al revés en la foto oficial de la presidencia, pero se desconoce en términos generales de lo que se trata la reforma educativa. Grandes eran las burlas hacia el ahora presidente copetudo sobre su supuesta ignorancia  al saludar a las fuerzas armadas pero poco se discute en la población la propuesta de la reforma en telecomunicaciones. Se habla con ligereza de la estupidez que podría tener EPN como presidente de México, pero poco se reflexiona sobre el hecho de que EPN ha logrado alinear a todas las fuerzas políticas en su favor , mediante el pacto por México,  la incorporación de uno de los sindicatos mas grandes de LA (SNTE) a su equipo y con el nuevo tema del "desafuero", cosa que ni FeCal pudo hacer.

¿Por qué defender al gobierno de Hugo Chávez? La intención de esta columna no es defenderlo, de eso se encargaran sus compatriotas. Por supuesto, todo gobierno es susceptible de críticas y el de Venezuela no esta exento de ello. Sin embargo, es importante poner en perspectiva lo siguiente: Si bien Venezuela no es en términos económicos mayor a México, se puede establecer que ha logrado reducir sus niveles de pobreza y marginación  a la vez que a aumentado sus tasas de alfabetización y cobertura en salud y vivienda publica a ritmos mas acelerados que nuestro país.

¿Dictadura? Si bien Hugo Chávez se mantuvo en el poder por mucho tiempo, al menos se hizo mediante elecciones democráticas en las cuales no se registraron indicios de fraude electoral, situación que no se ha podido garantizar en México al menos en las últimas dos elecciones presidenciales, a pesar de que el IFE es la institución electoral mas cara del mundo.

¿Ejercer el poder militar para controlar la población? basta recordar al gobierno del pasado presidente FeCal con la imagen de él mismo vestido de militar para recordar lo que en realidad significa que el ejercito este en las calles "protegiendo a la población" (un dato poco discutido también es que en lo que va del periodo de EPN se han realizado mas ejecuciones que en el periodo panista pasado).

El gobierno de HC se caracterizo por diversas iniciativas para la integración de la América Latina (Chavez ha sido el presidente que mas intentos ha emprendido para la unificación de AL mediante diversos tratados de cooperación económica, de ahí la gran relación de Venezuela con países como Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina, etc.) a la vez que los gobiernos mexicanos han establecido innumerables esfuerzos por insertarse en el mercado mundial tan ajeno y superior a sus condiciones económicas del mismo (México es el país que cuenta con el mayor numero de tratados internacionales de libre comercio en el mundo).

¿Con que elementos (y con que cara) se puede criticar a otros gobiernos supuestamente mas atrasados cuando en México se viven problemas típicos del tercer mundo? Recordemos el hecho de que una de las principales políticas de gobierno de EPN (por el momento) es la llamada cruzada nacional contra el hambre, CRUZADA CONTRA EL HAMBRE, en un país donde  nuestro Secretario de Economía presume en cada oportunidad la supuesta solides y eficiencia de la economía mexicana y en el que, bajo el supuesto de ser una economía emergente, dicho problema debería estar solucionado hace mucho tiempo. Aunado a esto,  la triste realidad de que contamos con  lo que alguna vez fue la principal atracción turística de México convertida ahora en la segunda ciudad mas peligrosa del mundo: Acapulco Guerrero.

El modelo de Venezuela debería ser observado mas por los fondos que por las formas: un gobierno que a pesar de su discurso radical de izquierda pudo revertir de manera mas eficiente los rezagos sociales y económicos de su país. También el de Chavez fue un gobierno con fallas muy importantes, debatibles pero que no son ajenas a cualquier gobierno en LA.

El gobierno mexicano de EPN también debe de ser observado y criticado mas por sus fondos que por las apariencias de sus formas, mientras la crítica sea dirigida a cosas sin mayor importancia (como la foto presidencial, por ejemplo) a pesar de lo que se crea, las observaciones que se generen seguirán siendo tan estériles como han sido hasta ahora.

El caso de Venezuela es una buena experiencia para observar que otros tipos de modelos económicos  políticos y sociales son posibles, y que si bien no son perfectamente adaptables al caso mexicano, pueden tomarse en cuenta para el diseño de proyectos nacionales de nación.

Podría entonces tomarse el caso de Venezuela  y establecer la siguiente declaración: Gobierno socialista en México no, un gobierno con un profundo sentido social... si.

Sergio AM
@sergioam17


lunes, 11 de marzo de 2013

Autodefensa e Instituciones locales

La proliferación de grupos de autodefensa en distintos puntos del país acosados por la criminalidad, ha generado debate y posiciones encontradas, aunque en los grandes medios de comunicación las posturas tienden a satanizar a las comunidades y tramposamente asegurar que sus iniciativas no llevan a nada que no sea la anarquía, entendiendo por ella negación de toda norma y regla.

Las teorías de desarrollo económico local y del gobierno de bienes comunes han mostrado que las comunidades pueden gestionar su progreso y tomar en sus manos el cuidado de sus recursos ya sean éstos naturales o sociales sin necesitar grandes aportaciones de elementos externos, como puede ser el Estado mismo. Es así que nadie tendría que sorprenderse de que la seguridad sea gestionada localmente.

Sin embargo, la gestión del desarrollo o de los bienes comunes no les cae a las comunidades como el Maná del cielo, hay un conjunto de elementos estructurales que son necesarios para que tales procesos puedan funcionar. Por ello hay casos en donde las comunidades han fallado en generar su desarrollo o incluso en preservar sus recursos, dando lugar a “la tragedia de los comunes”.

Es una posición muy poco crítica aquella que asegura que la tragedia de los comunes es inminente y en realidad va cargada de una ideología que pretende encumbrar al Estado o a la gran empresa privada como panaceas capaces de solucionar todos los problemas de la humanidad, cerrándose a un amplio espectro de posibilidades, como puede ser la gestión comunitaria.

Al parecer de muchos teóricos de estos temas, las instituciones son un factor clave para que desde lo local puedan gestarse dichos procesos. Entendiendo por instituciones, las reglas y las normas que hay en un determinado contexto socio-espacial, parte de estas normas pueden ser los valores de una comunidad y, claro, sus usos y costumbres.

Esos elementos han permitido que muchas comunidades promuevan el desarrollo económico a partir de lo que tienen a su alcance, como es el caso de algunas comunidades forestales de México, que a la vez que han aumentado su riqueza económica, han mantenido sus recursos naturales. Pero algunas comunidades no han tenido estos elementos y han acabado sin bosque y obligadas a migrar en busca de oportunidades.

Esa misma lógica funciona para los grupos de autodefensa, en lugares donde las instituciones comunitarias funcionen, con su conjunto de sanciones y estímulos, es casi seguro que estos grupos van a ser una solución al problema de inseguridad, en aquellas comunidades donde de manera espontánea se pretenden copiar modelos, las posibilidades de fracaso son altas.

Y es precisamente en esas comunidades donde con mayor facilidad pueden actuar tantos los gobiernos como el crimen organizado para procurar que los grupos de autodefensa respondan a sus intereses y no a los de su población; pero al parecer el debate de estos días está desviando la atención para optar por mostrar a los indígenas y campesinos como salvajes ajenos a toda institución.

Si “la tragedia de los comunes” es un argumento ideológico tendencioso, el romanticismo con las comunidades además de ingenuo también es peligroso, pues da por sentado que ellas cargan con la solución de manera inherente, cuando la realidad es que hay que construir las condiciones necesarias, ya sea para gestionar el desarrollo, los recursos naturales o la seguridad.

Paco J. Lemus

lunes, 25 de febrero de 2013

¿Que pasara con PEMEX? Parte 2

Antes que nada, quisiera aclarar que no soy un experto en el tema PEMEX y que seguramente mi opinión sobre dicho tópico tal vez estará sesgada por mi formación académica. De igual forma, les extiendo la invitación para recibir sus comentarios en este mismo blog, a fin de enriquecer la discusión  pues es claro que nadie posee la verdad absoluta y solo mediante la reflexión colectiva se sacara la mejor conclusión.  Una vez aclarado el punto, continuo con lo siguiente:

Si bien con la llegada de Lázaro Cárdenas a la presidencia se puede observar un avance en materia de derechos políticos, el tipo de Estado que se mantenía en esa época tenía en si un gran parecido a los anteriores: se caracterizaba por ser altamente concentrado y jerarquizado en pocas esferas de poder, quienes a su juicio dictaban el rumbo de la nación. Esto obligó a la población a conformar grandes conglomerados o grupos de presión para incluir sus peticiones en la agenda política nacional. Dichos grupos de presión se derivaron en sindicatos y confederaciones, llegando a tener en la época de Lázaro Cárdenas el mayor número (existía incluso sindicato de boleros).

Por supuesto, PEMEX surge bajo este modelo completamente vertical de organización. Con una estructura  sumamente jerarquizada, la historia de Petróleos Mexicanos ha sido diferente a todas las empresas estatales: pocos años después de la expropiación petrolera, en los años 40, se implanta en México el llamado "modelo de sustitución de importaciones (MSI)". En dicho modelo, se buscaba fortalecer al mercado interno mediante el impulso decidido a las exportaciones y un elevado costo a las importaciones. Se buscaba sobre todo que el país pudiera producir en su mayoría aquellos bienes para su consumo sin la necesidad de importar.

Cabe destacar que en dicho modelo, con la participación sumamente proteccionista del Estado, poco se desarrollo la industria mexicana en general. La época proteccionista había llevado a las empresas nacionales a un estado de confort que las condujo a ser poco innovadoras, lo cual derivo en su desaparición, pues en libre mercado y competencia, no ser innovador es morir. Por supuesto, la industria como tal era lo suficientemente fuerte como para poder satisfacer las necesidades del mercado interno, sin embargo, al encontrarse en un sistema protegido, no se desarrollo lo suficientemente como para hacerle frente a lo que vendría a continuación.

Con la llegada de la implantación del modelo neoliberal en los años 80´s, la industria nacional se ve rebasada por la competencia en términos tecnológicos, organizativos y competitivos. Con la apertura de los mercados, un proceso pujante de globalización y una nueva "democratización" del poder político, la vieja estructura Estatal (mencionada anteriormente) se encuentra en crisis pues ya no responde a la realidad que se presenta actualmente.

Las lógica de las organizaciones paso de ser instituciones verticales a ser cada vez mas horizontales y descentralizadas. Sin embargo, PEMEX continuo con el proteccionismo estatal, es decir, no modifico su organización pues no tendría porque hacerlo, dado que se constituyo como monopolio del petroleo. Y en tal sentido, se coloca la cuestión principal que pretendo instalar en el debate público después de todo lo anterior: ¿puede y debe PEMEX continuar de la manera en que funciona? Dividiré la discusión en tres términos: 1)tecnológico y científico; 2) organizativo y 3) económico.

1) ¿PEMEX se encuentra con la capacidad científica y tecnológica para hacerle frente al mercado actual del petróleo? La evidencia muestra que no. La mayor institución de investigación científica y tecnológica de petroleo del país, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) se encuentra gravemente rezagada si se comparan sus resultados con otros centros de investigación internacionales. A su vez, en México no existe ni siquiera personal calificado para poder evaluar el estado de la tecnología referente al petroleo.

Como muestra de ello, existen varios procesos y productos tecnológicos desarrollados por el IMP "atorados" en sus tramites de evaluación para obtener el titulo de patente debido a que en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) no existen expertos en dicha tecnología que puedan evaluar y conceder este titulo, que cabe mencionar es de suma importancia para el desarrollo de la industria. Por supuesto, a nivel técnico existen grandes capacidades, sin embargo, dicha clase trabajadora se encuentra limitada al manejo de la tecnología y se configura solamente como usuaria de ella y no como su creadora.

PEMEX requiere con urgencia una transferencia tecnológica extranjera (QUE NO ES Y NO TIENE NADA QUE VER  CON UNA PRIVATIZACIÓN) que le permita adoptar nuevas tecnologías y procesos, involucrando y capacitando su personal. Con una transferencia de tecnología efectiva, PEMEX podría reducir considerablemente el rezago tecnológico, mejorar sus procesos, ser mas eficiente y, en un largo plazo, diseñar, desarrollar, implementar y dominar su propia tecnología.



2) Como se había mencionado anteriormente, PEMEX surge bajo un modelo organizativo-institucional sumamente vertical y jerarquizado y, a pesar de las reformas organizacionales que en algún momento haya tenido lugar en la empresa, sigue laborando en términos generales bajo la misma lógica (ejemplo de ello es que la alta centralización administrativa de PEMEX en la ciudad de México). Dicha conformación estructural  mantiene y promueve la alta burocratización de la misma, situación que en época del MSI en los años 40´s se veía con buenos ojos pues ante un Estado que controlaba la economía casi en su totalidad se necesitaba contar con grandes cantidades de operadores que facilitaran las tareas del gobierno.

Sin embargo, a pesar de  la entrada del nuevo modelo liberalizador de los años 80´s y en concreto, con la entrada de México al TLCAN en el 94 que significaría el cambio organizativo de la industria e instituciones, PEMEX sigue manteniendo la misma estructura: altamente jerarquizada, centralizada, sumamente vertical y con una gran masa burocrática. A esto, habrá que sumarle la conformación de un sindicato fuertemente establecido y con un gran numero de agremiados, lo cual lo convierte en uno de los mas grandes de latinoamerica (y con gran poder, recordemos que el líder del sindicato petrolero Carlos Romero Deschamps es al mismo tiempo Senador por parte del PRI).

¿PEMEX necesita un cambio organizativo? A mi juicio sí, por razones evidentes: necesita ser una empresa mas dinámica y menos centralizada, que le permita ser mas competitiva y eficiente, es decir, que con menos produzca mas. Es indudable la enorme capacidad productiva de PEMEX, sin embargo, es también indudable la enorme corrupción, caciquismos y generación de grupos de poder que se generan dentro de la empresa. La nueva organización tendría que buscar eliminar todos los vicios organizativos de la misma y no solamente buscar adornar lo ya existente.

3) En términos económicos, se habla de la privatización de PEMEX y de la industria petrolera indistintamente y creo necesario aclarar algunos puntos que a mi juicio son convenientes: Una cosa sería la privatización de PEMEX y otra la apertura de la industria petrolera al capital extranjero y en ninguno de los dos casos se asegura el aumento de la competitividad de la empresa. En el primer supuesto, se buscaría "fortalecer" a la empresa capitalizandola con inversión privada nacional/extranjera sin abrir el mercado del petroleo, es decir, continuando con el monopolio del mismo. Como no habría competencia interna, no existirían incentivos para la innovación y por lo tanto, para la competitividad.

En el segundo supuesto, la liberalización del mercado del petroleo a empresas extranjeras, conduciría a la competencia internacional. ¿Pero PEMEX con su estructura organizacional e infraestructura tecnológica puede hacerle frente a dichas empresas? Podría ser, pero podría no hacerlo que es lo mas probable. Es de todos sabido que el petroleo es la principal industria  y motor económico del país, no hace falta decir mas para entender la importancia que tiene el tema para la vida nacional.


En conclusión, se necesitan en PEMEX grandes reformas institucionales, tecnológicas y organizativas. Esto no necesariamente significa una privatización de la empresa o la industria. Se necesita una transformación profunda para limpiar a la pararestatal de la corrupción que la invade, aunque ello no significa necesariamente que la empresa privada pueda hacer un mejor trabajo.

La reforma energética ha sido aplazada ante la urgencia de EPN de posicionar las reformas educativa y de medios de comunicación (no menos importantes). Esto podría relegar el tema PEMEX al olvido colectivo como siempre ha sucedido, lo cual no puede seguir ocurriendo. La desmemoria es uno de los peores vicios del país.

Sergio AM

@sergioam17