lunes, 25 de febrero de 2013

¿Que pasara con PEMEX? Parte 2

Antes que nada, quisiera aclarar que no soy un experto en el tema PEMEX y que seguramente mi opinión sobre dicho tópico tal vez estará sesgada por mi formación académica. De igual forma, les extiendo la invitación para recibir sus comentarios en este mismo blog, a fin de enriquecer la discusión  pues es claro que nadie posee la verdad absoluta y solo mediante la reflexión colectiva se sacara la mejor conclusión.  Una vez aclarado el punto, continuo con lo siguiente:

Si bien con la llegada de Lázaro Cárdenas a la presidencia se puede observar un avance en materia de derechos políticos, el tipo de Estado que se mantenía en esa época tenía en si un gran parecido a los anteriores: se caracterizaba por ser altamente concentrado y jerarquizado en pocas esferas de poder, quienes a su juicio dictaban el rumbo de la nación. Esto obligó a la población a conformar grandes conglomerados o grupos de presión para incluir sus peticiones en la agenda política nacional. Dichos grupos de presión se derivaron en sindicatos y confederaciones, llegando a tener en la época de Lázaro Cárdenas el mayor número (existía incluso sindicato de boleros).

Por supuesto, PEMEX surge bajo este modelo completamente vertical de organización. Con una estructura  sumamente jerarquizada, la historia de Petróleos Mexicanos ha sido diferente a todas las empresas estatales: pocos años después de la expropiación petrolera, en los años 40, se implanta en México el llamado "modelo de sustitución de importaciones (MSI)". En dicho modelo, se buscaba fortalecer al mercado interno mediante el impulso decidido a las exportaciones y un elevado costo a las importaciones. Se buscaba sobre todo que el país pudiera producir en su mayoría aquellos bienes para su consumo sin la necesidad de importar.

Cabe destacar que en dicho modelo, con la participación sumamente proteccionista del Estado, poco se desarrollo la industria mexicana en general. La época proteccionista había llevado a las empresas nacionales a un estado de confort que las condujo a ser poco innovadoras, lo cual derivo en su desaparición, pues en libre mercado y competencia, no ser innovador es morir. Por supuesto, la industria como tal era lo suficientemente fuerte como para poder satisfacer las necesidades del mercado interno, sin embargo, al encontrarse en un sistema protegido, no se desarrollo lo suficientemente como para hacerle frente a lo que vendría a continuación.

Con la llegada de la implantación del modelo neoliberal en los años 80´s, la industria nacional se ve rebasada por la competencia en términos tecnológicos, organizativos y competitivos. Con la apertura de los mercados, un proceso pujante de globalización y una nueva "democratización" del poder político, la vieja estructura Estatal (mencionada anteriormente) se encuentra en crisis pues ya no responde a la realidad que se presenta actualmente.

Las lógica de las organizaciones paso de ser instituciones verticales a ser cada vez mas horizontales y descentralizadas. Sin embargo, PEMEX continuo con el proteccionismo estatal, es decir, no modifico su organización pues no tendría porque hacerlo, dado que se constituyo como monopolio del petroleo. Y en tal sentido, se coloca la cuestión principal que pretendo instalar en el debate público después de todo lo anterior: ¿puede y debe PEMEX continuar de la manera en que funciona? Dividiré la discusión en tres términos: 1)tecnológico y científico; 2) organizativo y 3) económico.

1) ¿PEMEX se encuentra con la capacidad científica y tecnológica para hacerle frente al mercado actual del petróleo? La evidencia muestra que no. La mayor institución de investigación científica y tecnológica de petroleo del país, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) se encuentra gravemente rezagada si se comparan sus resultados con otros centros de investigación internacionales. A su vez, en México no existe ni siquiera personal calificado para poder evaluar el estado de la tecnología referente al petroleo.

Como muestra de ello, existen varios procesos y productos tecnológicos desarrollados por el IMP "atorados" en sus tramites de evaluación para obtener el titulo de patente debido a que en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) no existen expertos en dicha tecnología que puedan evaluar y conceder este titulo, que cabe mencionar es de suma importancia para el desarrollo de la industria. Por supuesto, a nivel técnico existen grandes capacidades, sin embargo, dicha clase trabajadora se encuentra limitada al manejo de la tecnología y se configura solamente como usuaria de ella y no como su creadora.

PEMEX requiere con urgencia una transferencia tecnológica extranjera (QUE NO ES Y NO TIENE NADA QUE VER  CON UNA PRIVATIZACIÓN) que le permita adoptar nuevas tecnologías y procesos, involucrando y capacitando su personal. Con una transferencia de tecnología efectiva, PEMEX podría reducir considerablemente el rezago tecnológico, mejorar sus procesos, ser mas eficiente y, en un largo plazo, diseñar, desarrollar, implementar y dominar su propia tecnología.



2) Como se había mencionado anteriormente, PEMEX surge bajo un modelo organizativo-institucional sumamente vertical y jerarquizado y, a pesar de las reformas organizacionales que en algún momento haya tenido lugar en la empresa, sigue laborando en términos generales bajo la misma lógica (ejemplo de ello es que la alta centralización administrativa de PEMEX en la ciudad de México). Dicha conformación estructural  mantiene y promueve la alta burocratización de la misma, situación que en época del MSI en los años 40´s se veía con buenos ojos pues ante un Estado que controlaba la economía casi en su totalidad se necesitaba contar con grandes cantidades de operadores que facilitaran las tareas del gobierno.

Sin embargo, a pesar de  la entrada del nuevo modelo liberalizador de los años 80´s y en concreto, con la entrada de México al TLCAN en el 94 que significaría el cambio organizativo de la industria e instituciones, PEMEX sigue manteniendo la misma estructura: altamente jerarquizada, centralizada, sumamente vertical y con una gran masa burocrática. A esto, habrá que sumarle la conformación de un sindicato fuertemente establecido y con un gran numero de agremiados, lo cual lo convierte en uno de los mas grandes de latinoamerica (y con gran poder, recordemos que el líder del sindicato petrolero Carlos Romero Deschamps es al mismo tiempo Senador por parte del PRI).

¿PEMEX necesita un cambio organizativo? A mi juicio sí, por razones evidentes: necesita ser una empresa mas dinámica y menos centralizada, que le permita ser mas competitiva y eficiente, es decir, que con menos produzca mas. Es indudable la enorme capacidad productiva de PEMEX, sin embargo, es también indudable la enorme corrupción, caciquismos y generación de grupos de poder que se generan dentro de la empresa. La nueva organización tendría que buscar eliminar todos los vicios organizativos de la misma y no solamente buscar adornar lo ya existente.

3) En términos económicos, se habla de la privatización de PEMEX y de la industria petrolera indistintamente y creo necesario aclarar algunos puntos que a mi juicio son convenientes: Una cosa sería la privatización de PEMEX y otra la apertura de la industria petrolera al capital extranjero y en ninguno de los dos casos se asegura el aumento de la competitividad de la empresa. En el primer supuesto, se buscaría "fortalecer" a la empresa capitalizandola con inversión privada nacional/extranjera sin abrir el mercado del petroleo, es decir, continuando con el monopolio del mismo. Como no habría competencia interna, no existirían incentivos para la innovación y por lo tanto, para la competitividad.

En el segundo supuesto, la liberalización del mercado del petroleo a empresas extranjeras, conduciría a la competencia internacional. ¿Pero PEMEX con su estructura organizacional e infraestructura tecnológica puede hacerle frente a dichas empresas? Podría ser, pero podría no hacerlo que es lo mas probable. Es de todos sabido que el petroleo es la principal industria  y motor económico del país, no hace falta decir mas para entender la importancia que tiene el tema para la vida nacional.


En conclusión, se necesitan en PEMEX grandes reformas institucionales, tecnológicas y organizativas. Esto no necesariamente significa una privatización de la empresa o la industria. Se necesita una transformación profunda para limpiar a la pararestatal de la corrupción que la invade, aunque ello no significa necesariamente que la empresa privada pueda hacer un mejor trabajo.

La reforma energética ha sido aplazada ante la urgencia de EPN de posicionar las reformas educativa y de medios de comunicación (no menos importantes). Esto podría relegar el tema PEMEX al olvido colectivo como siempre ha sucedido, lo cual no puede seguir ocurriendo. La desmemoria es uno de los peores vicios del país.

Sergio AM

@sergioam17






jueves, 7 de febrero de 2013

¿Que pasara con PEMEX?

Al momento en que  observaba la triste noticia sobre la explosión ocurrida en las instalaciones de PEMEX y al estar rodeado en ese momento de conocidos que generalmente me habían tachado de "exagerado" decidí  guardar mis comentarios personales para mejor ocasión con el objetivo de no entrar en una discusión que no nos llevaría a nada. Sin embargo, grande fue mi sorpresa al escuchar a uno de mis acompañantes (el mas incrédulo de todos) decir: "de seguro eso lo están haciendo para después salir con el pretexto de que PEMEX esta muy viejito y necesita inversión extranjera para su modernización o algo así".

El asombro no fue por la marcada acusación del auto-ataque  a las instalaciones con fines de privatización de Petróleos Mexicanos , pues es una teoría que mas de alguno ha tomado en serio, sino por el simple hecho de que se ha perdido la credibilidad de las instituciones en México incluso por aquellos que en algún momento fueron, sino sus creyentes mas fieles, personas que en algún momento la idea de la auto conspiración les hubiera sonado mas que ridículo.

A varios días del suceso ocurrido en la ciudad de México, y como es ya una costumbre, las autoridades no han sabido dar una explicación convincente sobre lo sucedido en la torre de PEMEX. Por un lado, la versión oficial en conjunto con una serie de "expertos" de Estados Unidos y España afirman que la explosión se dio a causa de gas metano acumulado:
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2013/02/07/132950124-afirma-pemex-que-esta-totalmente-cubierta-la-seguridad-en-edificios-de-la-paraestatal 

mientras distintas universidades mexicanas afirman que dicha teoría es ridícula e incluso un atentado mas a la gente pensante:

 http://www.jornada.unam.mx/2013/02/07/politica/005n1pol?partner=rss 

y a la par del desarrollo de este debate surge otro tema relevante para la vida del país: ¿cual es el futuro de PEMEX? ¿Que plan se prepara para la empresa para-estatal dentro del sexenio presidencial priista?

Sin duda, un tema interesante y de suma importancia para la vida nacional, debido a que al hablar del futuro de esta empresa se habla a su vez del futuro de México. De todos es conocido que la principal  industria en nuestro país es la petrolera y en tal sentido la discusión sobre el futuro de PEMEX debe de ser un tema de debate publico cada vez mas abordado por la sociedad mexicana. 

Actualmente esta industria aporta mas del 10% al PIB mexicano y contribuye aproximadamente con el 37% de lo ingresos del sector publico. Cuenta con una presencia significativa en el  comercio internacional de México, ya que la exportación de crudo representa mas del 15% del valor total de las exportaciones nacionales

No obstante que dicha industria sea la de mayor importancia para el país, se ha caracterizado a su vez por  disminuir su eficiencia productiva, enorme burocratización y un sindicato cada vez mas corrompido y lleno de lideres mafiosos con altos costos para la sociedad mexicana. Tan solo el líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, lleva desde 1997 en la presidencia de este sindicado y cuenta con una fortuna incalculable e inexplicable (siendo que oficialmente gana solamente $24 mil pesos al mes), sin mencionar por supuesto que su hija, Paulina Romero Deschamps, consume botellas de vino de mas de $10 mil pesos, por ejemplo:

http://www.proceso.com.mx/?p=323056

http://www.vanguardia.com.mx/incalculablelariquezadecarlosromerodeschampssegunpublicaeltabascohoy-1476618.html   

http://www.proceso.com.mx/?p=308016

A su vez, podría ponerse a tela de juicio la calidad ética de un líder sindical (que en teoría debería utilizar su poder en pro de los intereses del trabajador y como protector ante los del Estado capitalista que muchas veces en se encuentra en contra de los primeros) y que a su vez trabaja como Senador federal por parte del PRI, aunque claramente se puede intuir hacia que intereses responde...


Sin embargo, el problema de las de PEMEX va mas hacia allá de su conformación como industria nacional. Tiene que ver con la historia del sistema político mexicano, altamente centralizado y jerarquizado desde su concepción. Esto ha obligado a que, a manera de incluir los problemas de los sectores del país, estos conformaran grandes confederaciones o grupos de presión que tuvieran la suficiente fuerza para hacer incluir sus demandas en la agenda política nacional.

De ahí el surgimiento de los grandes sindicatos y confederaciones que han desembocado en lo que hoy, en su mayoría, conocemos como grupos de poder altamente asociados a las esferas políticas que juegan en favor del mejor postor.    Ante dichas situaciones, evidentemente el tema de la privatización sale a la mesa como un camino de reivindicación de PEMEX, una medida que puede ayudar a sanear los números rojos de la empresa y que llevaría hacia la modernidad a la industria mexicana en el contexto internacional.

La cuestión que me gustaría abordar sería la siguiente: ¿que podemos esperar de un gobierno priista que hasta antes de su intermitente paso del 2000 al 2012 en la presidencia se caracterizo por el adelgazamiento del Estado y, en consecuencia, con la privatización de varias empresas estatales?

Por supuesto, el viejo discurso sobre lo altos costos de operación y los bajos rendimientos de dichas empresas paraestatales al parecer ha quedado rebasado, basta con ver el caso de los Ferrocarriles Mexicanos que a pesar de su "inoperabilidad e ineficiencia" han logrado ser muy pero muy rentables para las empresas estadounidenses quienes no paran de circular por todo territorio mexicano y que, según algunos, no solamente son dueños de los ferrocarriles sino del terreno por donde pasan las vías del tren.

Otro caso, mucho mas llamativo es el de TELMEX que como sabemos, llevo a Carlos Slim a ser la persona mas rica del mundo. Dicho evento es  de suma relevancia para la comprensión de lo que implica un proceso de privatización mal diseñado, al menos, para el interés publico. En el mencionado caso, en términos generales lo que sucedió fue que al privatizar TELMEX, bajo el pretexto del "alto costo de operación y baja rentabilidad",  esta se le cedió a Carlos Slim con todo y cartera de clientes, es decir, a lo consumidores del servicio de telefonía jamas se les pregunto si querían continuar con el servicio de TELMEX o no, solamente se les indico que la empresa de teléfono tenía nuevo dueño, sin mas ni menos. Situación favorable para el nuevo personaje, ya que contaba tanto con infraestructura como con clientes seguros (todo México) y por supuesto, en una situación monopólica, sucedió lo inevitable: el enriquecimiento de Slim, alzas en los precios a placer de la empresa, restricción de la competencia, etc.


¿Que se ganaría con privatizar una empresa que, según algunos, se encuentra a punto de quebrar? la lógica nos lleva a que no se ganaría nada. Pero justamente, ese es el punto, el discurso central de todo el debate y del cual, si no se toma la suficiente atención, puede llegar a desviarse y, en consecuencia, perderse entre la demagogia. El simple hecho de que empresas internacionales busquen entrar al mercado petrolero mexicano, a pesar de estar en crisis, es una señal de que la industria no se encuentra en la quiebra y que por lo tanto, existen grandes oportunidades de desarrollo empresarial y de negocios en ella.

Ninguna firma en su sano juicio invierte en un mal negocio, pues esa no es la lógica de la empresa capitalista, por lo que, a pesar de lo que quieran inventar, PEMEX es tan rentable como muchas otras empresas internacionales, no por nada es el principal contribuyente al PIB nacional.


El tema sobre la privatización se encuentra todavía muy escondido, agazapado en el debate publico, debido principalmente a la poca claridad con la que EPN se dirige al respecto. Por lo tanto, ante señales poco claras, es importante definir una postura ante la posibilidad de una eventual privatización de la industria. Si bien la posibilidad de una privatización para algunos no se puede negar de facto, es conveniente reflexionar sobre lo que representaría para México el poner  la principal industria, motor económico y sustento del país en manos privadas, con intereses particulares estrictamente de mercado que no necesariamente representan al interés publico.

Sergio AM
 @sergioam17