A pesar del gran esfuerzo por dar una imagen de la estabilidad que supuestamente reina en el país, regresa la cruda realidad para convencernos de nueva cuenta que la vida nacional se encuentra en las calles y no en las campañas publicitarias y programas televisivos auspiciados por el gobierno y medios de comunicación. De nada sirve la demagogia, los buenos deseos y los discursos interminables sobre la fortaleza de las instituciones, la calidad moral de los "líderes" que cita "los buenos somos mas que los malos" y el matiz colorido y calmudo que ofertan quienes imponen la visión de las cosas en nuestro país (medios de comunicación) cuando las evidencias se presentan tan crudas y reales que son imposibles ignorarlas, hasta para aquel que mantiene cierta opinión favorable sobre la forma en que se han conducido las cosas.
Hablar de ingobernabilidad y de un Estado fallido es un tema en México que poco se debate y que parece ser evitado a toda costa.¿Que es un Estado fallido? Si bien, a pesar de las enormes criticas (muchas veces infundadas) a ciertas ideas de la llamada izquierda, es importante recordar que dentro de una economía liberal (como la de México) el Estado se ve restringido en sus funciones, teniendo como responsabilidad fundamental la de proveer un ambiente de seguridad institucional y política que sea propicia para generar ambientes de negocio favorables; de lo demás se encargan las fuerzas del mercado que con la "mano invisible" de la oferta y la demanda lo regulan todo. Se habla de un Estado fallido cuando el Estado no puede proveer de esta seguridad a su población, es decir, cuando falla en su objetivo primordial de proteger a sus gobernados. Hablamos que existe ingobernabilidad cuando un gobierno es incapaz de de mantener simultáneamente su legitimidad y promover el desarrollo socioeconómico.
En nuestro país, muchas son las pruebas de la existencia de ingobernabilidad y Estado fallido. De la primera, se puede observar que se ha traducido en casos aislados que se han convertido en verdaderos problemas para el Estado. Comenzando, por ejemplo, con los hechos violentos ocurridos en San Salvador Atenco en 2001 y 2002, vinculados con el proyecto de un nuevo aeropuerto y en 2006 con la brutal e impune intervención policíaca , pasando por las protestas tras las polémicas elecciones presidenciales del 2 de Julio de 2006 y el contradictorio dictamen del TEPJF, la desobediencia ciudadana provocada por el gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz que tras 180 días culmino con al menos 15 personas muertas y terminando con las actividades ilicitas del narcotráfico, que involucran gigantescos recursos económicos, ocupan de manera estable territorios y dan empleo, operando desde la ilegalidad.
Para ejemplificar al Estado fallido en México, basta con recordar los ya varios casos de levantamiento de grupos de autodefensa civil a lo largo y ancho del país, con pronunciamientos mas agudizados en las regiones de tierra caliente en Michoacán y en la costa de Guerrero (recordemos que la joya turística de México, Acapulco Guerrero, fue declarada la segunda ciudad mas peligrosa del mundo), cuyos territorios se caracterizan por la escasa confianza de la población hacia sus gobernantes, legisladores y miembros del poder judicial y la aparición de territorios consolidados por movimientos sociales en donde no operan las instituciones formales ni las leyes.
De los grupos de autodefensa, su principal reclamo es claro y contundente: los diferentes tipos de gobierno, sea municipal, estatal y federal, han demostrado plenamente su incompetencia en el cumplimiento de sus funciones e incluso van mas allá en sus acusaciones y no solamente denuncian que la autoridad ha sido ya rebasada por las diversas mafias sino que se encuentran coludidas dentro de ellas diversas esferas del crimen organizado altamente posicionadas: http://www.youtube.com/ watch?v=orV2lW0UCbo
Mas oscuro es el panorama cuando los gobiernos estatales y federales no ofrecen verdaderas respuestas al problema mediante la supuesta "fortaleza institucional" que pregonan. Por mucho, se ha podido observar que tanto el gobierno estatal, al menos en el estado de Michoacán, se mantiene solamente al margen de la situación, sin dar mayor solución a los problemas a los que se enfrentan las comunidades quienes, a falta de "gobierno", optan por levantarse en armas.
Por su parte, la sociedad civil en general muestra su descontento y malestar respecto a la situación de forma cada vez mas insistente. Sin embargo, a pesar de que el "activismo de facebook" es importante, se muestra insuficiente como medio de protesta ante el poder avasallador del crimen organizado y la enorme pasividad y displicencia con la que el gobierno lo enfrenta. Por supuesto, la historia indica que el activismo político en México es una actividad peligrosa comenzando por los gobiernos represores característicos de México y mas trágico aun con el silencio obligado que imponen los grupos del crimen organizado sobre la población.
A pesar de ello, es importante la generación de nuevos lideres que den cause a las demandas de la población, recordando que si bien las marchas no son la manera mas eficiente de dar a conocer una inconformidad, tampoco lo es aplastarse en casa a esperar que los resultados de la estrategia contra el crimen organizado den frutos de la nada, así lo han demostrado ya los grupos de autodefensa.
Saludos desde Michoacán, donde esperamos las cosas cambien pronto.
Sergio AM
@sergioam17
Hablar de ingobernabilidad y de un Estado fallido es un tema en México que poco se debate y que parece ser evitado a toda costa.¿Que es un Estado fallido? Si bien, a pesar de las enormes criticas (muchas veces infundadas) a ciertas ideas de la llamada izquierda, es importante recordar que dentro de una economía liberal (como la de México) el Estado se ve restringido en sus funciones, teniendo como responsabilidad fundamental la de proveer un ambiente de seguridad institucional y política que sea propicia para generar ambientes de negocio favorables; de lo demás se encargan las fuerzas del mercado que con la "mano invisible" de la oferta y la demanda lo regulan todo. Se habla de un Estado fallido cuando el Estado no puede proveer de esta seguridad a su población, es decir, cuando falla en su objetivo primordial de proteger a sus gobernados. Hablamos que existe ingobernabilidad cuando un gobierno es incapaz de de mantener simultáneamente su legitimidad y promover el desarrollo socioeconómico.
En nuestro país, muchas son las pruebas de la existencia de ingobernabilidad y Estado fallido. De la primera, se puede observar que se ha traducido en casos aislados que se han convertido en verdaderos problemas para el Estado. Comenzando, por ejemplo, con los hechos violentos ocurridos en San Salvador Atenco en 2001 y 2002, vinculados con el proyecto de un nuevo aeropuerto y en 2006 con la brutal e impune intervención policíaca , pasando por las protestas tras las polémicas elecciones presidenciales del 2 de Julio de 2006 y el contradictorio dictamen del TEPJF, la desobediencia ciudadana provocada por el gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz que tras 180 días culmino con al menos 15 personas muertas y terminando con las actividades ilicitas del narcotráfico, que involucran gigantescos recursos económicos, ocupan de manera estable territorios y dan empleo, operando desde la ilegalidad.
Para ejemplificar al Estado fallido en México, basta con recordar los ya varios casos de levantamiento de grupos de autodefensa civil a lo largo y ancho del país, con pronunciamientos mas agudizados en las regiones de tierra caliente en Michoacán y en la costa de Guerrero (recordemos que la joya turística de México, Acapulco Guerrero, fue declarada la segunda ciudad mas peligrosa del mundo), cuyos territorios se caracterizan por la escasa confianza de la población hacia sus gobernantes, legisladores y miembros del poder judicial y la aparición de territorios consolidados por movimientos sociales en donde no operan las instituciones formales ni las leyes.
De los grupos de autodefensa, su principal reclamo es claro y contundente: los diferentes tipos de gobierno, sea municipal, estatal y federal, han demostrado plenamente su incompetencia en el cumplimiento de sus funciones e incluso van mas allá en sus acusaciones y no solamente denuncian que la autoridad ha sido ya rebasada por las diversas mafias sino que se encuentran coludidas dentro de ellas diversas esferas del crimen organizado altamente posicionadas: http://www.youtube.com/
Mas oscuro es el panorama cuando los gobiernos estatales y federales no ofrecen verdaderas respuestas al problema mediante la supuesta "fortaleza institucional" que pregonan. Por mucho, se ha podido observar que tanto el gobierno estatal, al menos en el estado de Michoacán, se mantiene solamente al margen de la situación, sin dar mayor solución a los problemas a los que se enfrentan las comunidades quienes, a falta de "gobierno", optan por levantarse en armas.
Por su parte, la sociedad civil en general muestra su descontento y malestar respecto a la situación de forma cada vez mas insistente. Sin embargo, a pesar de que el "activismo de facebook" es importante, se muestra insuficiente como medio de protesta ante el poder avasallador del crimen organizado y la enorme pasividad y displicencia con la que el gobierno lo enfrenta. Por supuesto, la historia indica que el activismo político en México es una actividad peligrosa comenzando por los gobiernos represores característicos de México y mas trágico aun con el silencio obligado que imponen los grupos del crimen organizado sobre la población.
A pesar de ello, es importante la generación de nuevos lideres que den cause a las demandas de la población, recordando que si bien las marchas no son la manera mas eficiente de dar a conocer una inconformidad, tampoco lo es aplastarse en casa a esperar que los resultados de la estrategia contra el crimen organizado den frutos de la nada, así lo han demostrado ya los grupos de autodefensa.
Saludos desde Michoacán, donde esperamos las cosas cambien pronto.
Sergio AM
@sergioam17
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