miércoles, 30 de mayo de 2012

Voto Nulo No!


Efectivamente, la mayoría de la clase política de nuestro país nos ha defraudado, lo suficiente como para pensar que no existe esperanza en  el futuro de México. Sin embargo, debe de quedar claro que solamente la mayoría lo ha echo. Muchos se dicen apartidistas y pretenden dar un aire de intelectualidad al plantear que la política es un asco, sin saber que el no participar ni involucrase es también una postura política, es decir, el hacer o dejar de hacer tiene una incidencia en el destino de nuestra nación.

El gran acierto de los políticos corruptos y los medios masivos de comunicación es hacerle creer a la sociedad que la política es un acto deshonesto e interesado, de ahí que exista un repudio general hacia estos. Esta situación solamente favorece a quienes siguen en las cúpulas del poder, puesto que continúan con sus corruptelas avaladas por el voto de quien generalmente repudia a la clase política pero por costumbre no falta en cada jornada electoral a votar por quien después considera un ratero.

La política no es un acto deshonesto ni interesado, que quede claro. El que en México, la mayoría de representantes populares actúen de forma ilegal es otra cosa. La participación ciudadana no está restringida al voto solamente aunque en los actos así sea. Nos han enseñado a que con votar es suficiente, pero no salgamos a la calle a exigir lo que por derecho nos corresponde porque ahí si somos unos porros, revoltosos, trasgresores de la ley.

El voto nulo no es la respuesta en un país en donde si no se escucha a la mayoría organizada mucho menos a las minorías desorganizadas, como quedo comprobado en el 2006 mediante la imposición de un presidente que no contaba con una base legitima y a pesar de la gran demanda al voto x voto. Es verdad, la mayoría de los políticos nos han desanimado, sin embargo, es también una actitud pasiva y conformista la que ha toma gran parte de nuestra sociedad que al ser testigo de las grandes injusticias que ocurren optan por no hacer nada en contra de ellas.

El voto nulo no es la estrategia indicada para hacerle sentir a los políticos la presión por cumplir con sus obligaciones cuando son encargados del poder público. El voto nulo no tiene voz, no tiene consigna, no exige nada y por el contrario deja a riendas de los demás el entender la razón de tal decisión. El voto nulo es regalar al poder la libertad de elegir por uno mismo, el voto nulo es simplemente, lavarse las manos.

Aunque la oferta política para muchos no es la mejor, la actitud de no querer participar solamente por este hecho es todavía peor. Cada quien tiene el derecho, por supuesto, de elegir o no elegir. Sin embargo, nadie tiene el derecho a regalar el destino del país por simple apatía. La situación de México requiere de la participación activa de su población y el voto es apenas el primer pasó de ésta.

No al voto por herencia, no al voto desinformado, no al voto comprado, no al voto nulo!

S. AM

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